Todo gran proyecto de montaña empieza mucho antes de llegar al pie de vía. Para nosotros, Nudo8 no nació en una cumbre, sino en esas noches en vela frente a una pantalla, analizando mapas topográficos, trazando líneas imposibles sobre fotografías de paredes y estudiando partes meteorológicos con la ilusión de quien está a punto de descubrir un tesoro.
Lo que empezó como una planificación meticulosa de nuestras propias rutas, pronto se convirtió en una necesidad de ir más allá. Pasamos de los píxeles a la roca, del ratón a los piolets, y comprendimos que la verdadera magia ocurre cuando el plan que trazaste con cuidado se encuentra con la realidad del terreno.